En corto. Cambiar de compañía de luz es un trámite entre empresas: la instalación, el contador y la distribuidora no cambian, así que no hay cortes ni obras. Basta con una factura reciente y los datos del titular. Antes conviene revisar la permanencia actual y no cambiar si tienes bono social, que exige seguir en el PVPC.
Mucha gente no cambia de compañía de luz por miedo: a que le corten, a que sea un lío de papeles o a que le engañen. Es normal, porque casi todo el mundo ha recibido alguna vez una llamada «de su compañía» que no lo era. Aquí te contamos cómo funciona de verdad, para que decidas con datos.
Qué cambia y qué no
| Sigue igual | Cambia |
|---|---|
| La instalación, los cables y el contador | La empresa que te manda la factura (comercializadora) |
| La distribuidora de tu zona (la que lleva la luz y atiende las averías) | El precio de la energía y de la potencia |
| Tu CUPS (el código de tu punto de suministro) | Las condiciones: permanencia, servicios, forma de pago |
| La calidad de la luz y los cortes por avería | El área de clientes y el teléfono de atención |
Por eso no hay obras, ni técnicos en casa, ni días sin luz. Si hay una avería, la sigue arreglando la misma distribuidora que antes.
Qué necesitas
En casa
- Una factura reciente (de ahí salen el CUPS, la potencia y la tarifa).
- DNI o NIE del titular.
- El IBAN de la cuenta donde quieres que te cobren.
En un negocio
- Una factura reciente (si es 3.0TD, mejor dos o tres de meses distintos).
- CIF o NIF del titular y los datos de quien firma (si es una sociedad, la persona que la representa).
- IBAN de la cuenta del negocio.
Cambiar de compañía no es lo mismo que cambiar de titular. Si el contrato está a nombre del anterior inquilino o de un familiar, eso se arregla aparte y conviene hacerlo a la vez. Te lo decimos al ver la factura.
Antes de cambiar, compara. Sube tu factura y mira si con tus consumos reales hay una oferta mejor que la que tienes. Si no la hay, te lo decimos.
Cuánto tarda
Una vez firmado el nuevo contrato, la nueva comercializadora pide el cambio a la distribuidora. Lo normal es que se complete en pocos días o en unas semanas; la normativa europea (Directiva (UE) 2019/944) fija un máximo de tres semanas. El cambio se hace en una fecha de lectura del contador, así que la última factura de la compañía antigua y la primera de la nueva encajan sin solaparse.
La permanencia, lo único que hay que mirar antes
- En casa, muchas ofertas no tienen permanencia y, cuando la tienen, la penalización está limitada por la normativa y tiene que figurar en el contrato.
- En empresas la permanencia es más habitual y se pacta en cada contrato. Mira la fecha de fin y la cláusula de penalización.
Si tienes permanencia, no siempre hay que esperar: a veces sale a cuenta pagar la penalización. Y a veces no. Lo calculamos con tu caso antes de que firmes nada.
Cuándo NO te conviene cambiar
- Si tienes bono social. Solo existe con la tarifa regulada (PVPC); si te vas al mercado libre, lo pierdes.
- Si tu oferta actual ya es buena para tu consumo y tus horarios. Cambiar por cambiar no tiene sentido.
- Si te queda poco de permanencia y la penalización se come la diferencia.
Cuando nos pasa uno de estos casos, te lo decimos y no cambiamos nada. Revisar es gratis igualmente.
Cómo evitar engaños
- Desconfía de quien te llama diciendo que es «tu compañía» y te pide datos o una firma con prisas. Tu compañía no te llama para bajarte el precio.
- No des tu CUPS, tu DNI ni tu IBAN a nadie que no te haya enseñado antes la oferta por escrito.
- Pide siempre el contrato y las condiciones antes de aceptar. Si contratas a distancia y eres consumidor, tienes 14 días naturales para echarte atrás.
Cómo lo hacemos nosotros
- Nos mandas tu factura o la subes en el comparador.
- La comparamos con las ofertas vigentes de las comercializadoras con las que trabajamos, con tus consumos reales.
- Una persona te llama y te explica el resultado, también si lo mejor es quedarte como estás.
- Si decides cambiar, preparamos el contrato y hacemos el trámite. A ti no te cuesta nada: nos paga la compañía.
Si tienes un negocio, mira también la guía luz para negocios: 2.0TD, 3.0TD, maxímetro y reactiva.
Preguntas frecuentes
¿Me cortan la luz al cambiar de compañía?
No. Los cables, el contador y la distribuidora de tu zona siguen siendo los mismos. Solo cambia la empresa que te factura. El cambio se hace sin que notes nada en casa o en el negocio.
¿Tiene algún coste cambiar de comercializadora?
El cambio de comercializadora en sí no tiene coste. Puede haberlo si tu contrato actual tiene permanencia (penalización por salir antes) o si aprovechas para cambiar la potencia, que la distribuidora cobra aparte.
¿Cuánto tarda el cambio?
Normalmente se completa en pocos días o en unas semanas; la normativa europea fija un máximo de tres semanas. El día exacto depende de la distribuidora y de la lectura del contador.
¿Tengo que hablar con mi compañía actual para darme de baja?
No. La nueva comercializadora se encarga de todo. Tu contrato anterior termina solo cuando empieza el nuevo y te llegará una última factura de la compañía antigua.
¿Y si tengo el bono social?
El bono social solo existe con la tarifa regulada (PVPC) de una comercializadora de referencia. Si te pasas al mercado libre, lo pierdes. En ese caso, casi siempre te decimos que no cambies.
